Nueve son las víctimas beatificadas del lunes 3 de agosto de 1936: cuatro en la provincia de Barcelona (dos franciscanos, el salesiano Francisco Bandrés Sánchez y Josep Guardiet Pujol, párroco de Rubí); uno en la de Alicante (el párroco de Pedreguer, Salvador Ferrandis Seguí); otro en la de Málaga (un capuchino linchado en Antequera, fray Luis de Valencina-Gerónimo Limón Márquez); dos hermanos de La Salle en Madrid –Eleuterio Mancho López y Patricio Beobide– y un sacerdote de la Congregación de la Misión en Asturias.
También es aniversario de la ejecución del sacerdote Pedro Golubev (1938), glorificado como mártir por la Iglesia ortodoxa rusa.
