23 mártires del siglo XX en España terminaron su pasión el 23 de octubre de 1936. Hay sendos grupos de seis paúles -dos sacerdotes y cuatro religiosos- y de seis pasionistas de Daimiel (dos sacerdotes y cuatro hermanos) fusilados en Manzanares (Ciudad Real) una vez repuestos del primer fusilamiento, que sufrieron tres meses antes. Les siguen tres sacerdotes diocesanos almerienses, tres lasalianos turolenses -los hermanos Ambrosio León, Florencio Martín y Honorato Andrés– de la comunidad de la Bonanova (Barcelona) asesinados en el distrito de Benimaclet (Valencia) junto a su capellán -el oscense Leonardo Olivera Buera-, y dos maristas -los hermanos Egberto y Teófilo Martín, que habían sido compañeros en Palencia del primer mártir del siglo XX en España, el hermano Bernardo– en Cantabria, más un sacerdote secular –Agapito Gorgues Manresa, víctima de un ajuste de cuentas de la CNT contra la UGT-, en Lérida.
En Cádiz-Ceuta y Mérida-Badajoz se celebra la memoria litúrgica obligatoria de los santos mártires Servando y Germán (305). En las islas británicas se conmemora el martirio del beato sacerdote Tomás Thwing (1680); en Francia el de las beatas religiosas ursulinas Clotilde Ángela de San Francisco de Borgia (Clotilde Josefa) Paillot, María Escolástica Josefa de San Jacobo (María Margarita Josefa) Leroux y María Córdula Josefa de Santo Domingo (Juana Ludovica) Barré; Josefina (Ana Josefa) Leroux, clarisa; María Francisca (María Lievina) Lacroix y Ana Maria (María Augustina) Erraux, brígidas (1794); en Vietnam, se conmemora a san Pablo Tong Viet Buong (1833).
47 mártires del siglo XX en España terminaron su pasión el 8 de octubre de 1936: un sacerdote en Almería y 46 maristas en el cementerio de Montcada i Reixac (Collserola), con su provincial (el hermano Laurentino, Mariano Alonso Fuente) a la cabeza. Habían pagado un rescate a las autoridades catalanas para ser evacuados a Francia, pero la CNT-FAI los capturó y asesinó. Luego Tarradellas se gastó en armas el dinero del rescate. Además, este día es aniversario de la
El 6 de octubre de 1934 tuvo lugar el primer asesinato cometido durante la Revolución española que ha sido declarado por la Iglesia católica como martirio: el marista
