Ocho mártires del siglo XX en España nacieron un 30 de marzo: un claretiano navarro, un lasaliano turolense, un benedictino burgalés (al igual que el claretiano, asesinado en Barbastro), un sacerdote secular valenciano y otro almeriense, un paúl -cuyos captores dijeron estar juramentados en hacer desaparecer a todos los curas-, un agustino de Palencia y otro leonés (ambos asesinados en Paracuellos).
