De los 74 beatificados del día 30 de noviembre, 68 murieron en Paracuellos de Jarama, hacia donde hubo sacas de las prisiones de San Antón y Ventas. Los otros seis eran dos monjes de Montserrat, un dominico y un paúl en Barcelona, más una seglar en la provincia de Valencia y un capuchino en la de Alicante.
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Cuatro beatos mártires del siglo XX en España terminaron su pasión el 8 de noviembre de 1936: el lasaliano Maximino Serrano Sáiz (hermano José Alfonso) y el sacerdote paúl Laureano Pérez Carrascal, asesinados en Paracuellos, y dos de las 414 personas sacadas ese domingo de la cárcel Modelo que fueron asesinadas en el Soto de Aldovea, en Torrejón de Ardoz (Madrid): Serviliano Riaño, oblato de María Inmaculada, y Antolín Pablos, sacerdote benedictino.
Todavía en 1938 la revolución española mostraba tal afán persecutorio contra la Iglesia que disimulaba el asesinato del sacerdote Julio Juyer acusándolo de espionaje. Un aspecto sobre el que reflexiona el cardenal Angelo Amato en la homilía de la beatificación de los Mártires de Silos al mencionar que la obcecación revolucionaria se explica por la supremacía del mal que oscureció la España de los años 30… Por eso cada beatificación supone resaltar el buen ejemplo que dan los mártires y es al mismo tiempo una amonestación a la sociedad en que murieron para que no se repita aquel odio.
El 29 de octubre de 2016 fueron beatificados en Madrid los cuatro sacerdotes benedictinos que atendían la iglesia de Montserrat en Madrid. Fueron asesinados entre el 29 de septiembre (el prior José Antón Gómez) y la nochevieja de 1936 (el monje Luis Vidaurrázaga), y con su beatificación ascendió a 1.584 el número de mártires del siglo XX en España. Más detalles en la página oficial y en Wiki Martyres.
Además, cuatro mártires fueron asesinados el 29 de octubre de 1936: dos Hijas de la Caridad, un párroco valenciano y un lasaliano.
Dos mártires del siglo XX en España terminaron su pasión el 26 de octubre de 1936: los claretianos Andreu Feliu Bartomeu y Pau Castellà Barberà, misioneros durante muchos años en Guinea Ecuatorial. Otros seis mártires nacieron un 26 de octubre: José María Muro Sanmiguel, sacerdote secular que se hizo dominico en Calanda porque quería ser «misionero y mártir»; el sacerdote diocesano Antonio Silvestre Moya, que ofreció su vida el día antes de morir y fue dos veces fusilado; el padre de familia Arturo Ros Montalt, al que arrojaron vivo a un horno de cal ardiendo; el prior del monasterio benedictino de El Pueyo (Barbastro), Mauro Palazuelos, que manifestó su alegría por dar la sangre por Cristo; el sacerdote claretiano Juan Prats Gibert y el laico almeriense Luciano Verdejo Acuña, adorador nocturno.
En Rusia, la Iglesia ortodoxa ha glorificado a dos mártires de este día de 1937: el arcipreste Nicolás Ermolov y el sacerdote Inocencio Kikin.
Dos maristas -los hermanos Valente José y Eloy José– asesinados en Castellón, un sacerdote diocesano en Valencia, un operario diocesano –Sebastiá Segarra– en Barcelona y un benedictino en Madrid son los cinco mártires del siglo XX en España que terminaron su pasión el lunes 5 de octubre de 1936.
En las islas británicas, se conmemora el martirio de los beatos Guillermo Hartley y Juan Hewett, sacerdotes, y Roberto Sutton, maestro de escuela (1588). En Polonia, del beato sacerdote Mariano Skrzypczak (1939). En Rusia, la Iglesia ortodoxa ha glorificado como mártir al obispo Benjamín Voskresensky (1932).
Nueve mártires del siglo XX en España terminaron su pasión el viernes 25 de septiembre de 1936: dos salesianos –Tomás Gil y Juan Codera– y un benedictino -el padre José Antón– en Madrid, dos pasionistas -el padre Juan Pedro de San Antonio y el hermano Pablo María de San José– y un marianista –Jesús Hita Miranda– en la provincia de Ciudad Real, un marista –Luis Fermín Huerta– preso en el barco Cabo Quilates, en Bilbao, un laico almeriense –Rafael Calatrava– y un sacerdote claretiano –José Capdevila– en Barcelona.
En Jaén y la orden trinitaria se celebra además al beato Marcos Criado (1569). En Rusia, la Iglesia ortodoxa ha glorificado a cuatro mártires de este día de 1937: dos arciprestes (Nicolás Zhitov y Teodoro Lebedev), un sacerdote (Juan Prudentov) y un laico (Alejo Voroshin).
Entre los asesinados el viernes 28 de agosto de 1936 han sido beatificados 35: 15 benedictinos del Pueyo, en Barbastro; seis lasalianos -los hermanos Agapito Modesto, Elías Paulino, Daniel Antonino, Jacint Jordi, Eladio Vicente y Anselmo Fèlix (víctimas, con el párroco de Cambrils, Isidre Fàbregas Gils, de una saca del barco Río Segre)- más otro sacerdote secular en la provincia de Tarragona y uno de la misma diócesis en la provincia de Lérida; en la de Valencia dos laicos –Juan Bautista Faubel y Arturo Ros, a quien echaron a un horno de cal encendido- y un sacerdote capuchino; en Almería tres sacerdotes diocesanos; en Barcelona dos religiosos hospitalarios –Serviliano Solá Jiménez (hermano Luis Beltrán) y Alejandro (hermano Mauricio) Íñiguez de Heredia Alzola-; un sacerdote diocesano en la provincia de Albacete, otro en la de Jaén y otro en la de Ávila.
En las islas británicas es aniversario del martirio del sacerdote beato Guillermo Dean y de otras siete personas (beatos Guillermo Gunter, Roberto Morton, Tomás Holford y Jacobo Claxton, presbíteros; Tomás Felton, franciscano; Enrique Webley y Hugo More, seglares) en 1588 y del de san Edmundo Arowsmith (1628); en Francia, del del beato Carlos Arnaldo Hanus (1794); en Polonia, del del beato Alfonso María Mazurek, sacerdote carmelita descalzo martirizado por los nazis (1944).
Entre los asesinados el 19 de agosto de 1936 hay 38 mártires del siglo XX en España: nueve carmelitas de la caridad de la comunidad de Cullera (Valencia) que murieron cantando al Amor de los amores y, dentro de la misma provincia, tres Hijas de la Caridad –Micaela Hernán Martínez, Rosario Ciércoles Gascón y María Luisa Bermúdez Ruiz-, más un padre jesuita y el abad de la Colegiata de Játiva; siete monjes de Montserrat más un sacerdote claretiano en Barcelona; un sacerdote capuchino en esa provincia y otro en Lérida; tres sacerdotes seculares, más cinco hermanos de La Salle en la provincia de Ciudad Real; otros dos religiosos de esa congregación –hermanos Marciano Pascual y Andrés Sergio– en Tortosa (Tarragona); un sacerdote secular –Antoni Pedró– en la provincia de Lérida, otro en la de Ávila, y otro -nacido en Argentina- en la de Almería.
En Japón se conmemora el martirio en Nagasaki del beato Damián de Hagi, catequista (1605); en las islas británicas, el del beato sacerdote Hugo Green (1642).
De los 22 mártires del siglo XX en España que fueron asesinados el miércoles 5 de agosto de 1936, el grupo más numeroso son diez agustinos en Fuentelahiguera (Valencia). La víctima más destacada, sin embargo, es el primer obispo beatificado, el de Lérida. Además, hay tres sacerdotes seculares en Tarragona –Pau Virgili Monfà, Joan Gibert Galofré y Lluís Domingo Mariné-, tres dominicos en Madrid -pero del convento de Ocaña: Manuel Moreno Martínez, Víctor García Ceballos y Eduardo González Santo Domingo-, dos mercedarios –José Trallero Lou y Jaime Codina Casellas– en un pueblo de Teruel, un hermano de La Salle en Girona, un benedictino del Pueyo en Barbastro (Huesca) y el arcipreste de Talavera de la Reina (Toledo).
En esta fecha se conmemora en las islas británicas el aniversario del martirio de san Oswaldo de Bernicia, rey de Northumbria (642); en Francia el del beato Pedro Miguel Noël (1794); en Rusia de dos mártires glorificados por la Iglesia ortodoxa que fueron asesinados en 1938: el laico Andrés Argunov y el sacerdote Miguel Troitsky.