Antes de hablar de los mártires del siglo XX en España, y aprovechando la fiesta de un mártir oriental como San Blas de Sebaste -Armenia entonces, hoy Turquía-, quiero dejar un link al hallazgo de cruces y nombres de mártires cristianos esculpidos en piedra a lo largo de un kilómetro en Jabal Kawkab («la montaña de la estrella»), en Hima, emirato de Najran, al sur de Arabia Saudita. Ya en agosto de 2014 el arqueólogo francés Frédéric Imbert había señalado que estas inscripciones datadas hacia el año 470 eran las más antiguas en escritura árabe-nabatea.
Hay siete mártires del siglo XX en España nacidos un 3 de febrero: un pasionista de Daimiel navarro, un carmelita descalzo gerundense y otro terciario de la enseñanza ilerdense, un capuchino y una carmelita de la Caridad valencianos, un dominico tarraconense y un salesiano santanderino.
El 9 de octubre de 1934 terminaron su pasión en Turón (Asturias) nueve santos mártires del siglo XX en España: el sacerdote pasionista Manuel Canoura Arnau (san Inocencio de la Inmaculada) y ocho Hermanos de la Doctrina Cristiana (lasalianos): José Sanz Tejedor (san Cirilo Beltrán), Filomeno López López (san Marciano José), Claudio Bernabé Cano (san Victoriano Pío), Vilfrido Fernández Zapico (san Julián Alfredo), Vicente Alonso Andrés (san Benjamín Julián), Román Martínez Fernández (san Augusto Andrés), Manuel Seco Gutiérrez (san Aniceto Adolfo) y Héctor Valdivielso Sáez (san Benito de Jesús).
