Cinco mártires del siglo XX en España nacieron un 25 de marzo: un párroco tarraconense, un capuchino leonés, una escolapia cordobesa, un franciscano alavés y un laico valenciano. Además, hoy es aniversario de la beatificación en Roquetas de Mar (Almería, 2017) de 115 mártires, sacerdotes seculares en su mayoría, salvo tres religiosos y veinte laicos, entre ellos dos mujeres, y una de ellas la primera gitana que sube a los altares, a la que bien puede llamarse mártir del rezo del Santo Rosario. En la homilía el cardenal Amato afirmó que «el cristianismo se opone a toda forma de prevaricación y violencia», que «los mártires son héroes de la Iglesia y de la Humanidad», y que también hoy día «la persecución trata de desacreditar la herencia cristiana».
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Siete de los mártires del siglo XX en España nacieron un 6 de febrero: una escolapia leridana, una franciscana misionera leonesa -el caso del que daré más detalles, por haber sido maltratada hasta el extremo de atarla junto con otra mujer y un sacerdote a un coche para matarlos-, un carmelita calzado burgalés, un sacerdote operario tarraconense, un marista barcelonés, una hermana de la Doctrina Cristiana en Valencia y una hermanita de la Caridad navarra.
Ocho mártires del siglo XX en España terminaron su pasión el sábado 19 de septiembre de 1936: dos laicas uruguayas –Dolores y Consuelo Aguiar-Mella y Díaz, las primeras beatas y mártires de ese país- y una religiosa escolapia -la madre María de Jesús– en Madrid, un hospitalario dentro de la misma provincia, dos sacerdotes diocesanos en la de Alicante –Fernando García Sendra y José García Mas-, la laica Francisca Cualladó -a quien cortaron la lengua antes de matarla- en la de Valencia y un sacerdote granadino en Almería.
En Italia se conmemora en este día al obispo mártir san Jenaro (305); en Corea a san Carlos Hyon Song-mun (1846). En Rusia, la Iglesia ortodoxa ha glorificado a cuatro mártires de este día: uno asesinado en 1918 (el sacerdote Demetrio Spassky) y tres en 1937 (el arcipreste Constantino Bogoslovsky, más los sacerdotes Juan Pavlovsky y Vsevolod Poteminsky).