Rumoroso, localidad cántabra donde sufrieron martirio los beatos trapenses padre Vicente y padre Eugenio.
11 beatos mártires del siglo XX en España terminaron su pasión el lunes 21 de septiembre de 1936: tres laicos –Vicente Galbis, Manuel Torró y María de la Purificación Vidal Pastor– en la provincia de Valencia y una en la de Alicante; dos sacerdotes agustinos –Nicolás de Mier y Jacinto Martínez Ayuela– en Cuenca y uno en Málaga; dos sacerdotes trapenses en Santander, más un sacerdote franciscano –José Mariano (padre José María) Azurmendi de Larrínaga– en Azuaga (Badajoz) y otro de los Hijos de la Sagrada Familia en la de Barcelona.
Itinerario martirial del beato José María Segura desde Játiva al puerto de Benigánim.
Siete mártires del siglo XX en España terminaron su pasión el viernes 11 de septiembre de 1936: un sacerdote diocesano y otro paúl en la provincia de Valencia, un religioso hospitalario en Barcelona, un operario diocesano en la provincia de Tarragona y otro en la de Castellón, más un franciscano en la de Murcia y el estudiante ovetense de 24 años Antonio González Alonso, ejecutado por no pisar un cuadro religioso.
En Japón, se conmemora el martirio de los beatos Gaspar Koteda, catequista, Francisco Takeya y Pedro Shichiemon (niños) en 1622; en Francia, el del beato sacerdote Francisco Mayaudon (1794); en China, el de san Juan Gabriel Perboyre (1840), en Italia y Croacia, el del beato sacerdote Francisco Juan Bonifacio (1946).
Ocho mártires del siglo XX en España fueron asesinados el lunes 7 de septiembre de 1936: dos lasalianos en Madrid, dos carmelitas descalzos -el hermano Marcelo de Santa Ana y el padre Antonio María de Jesús Bonet– en Barcelona, otro en Toledo -el padre Tirso de Jesús María, sobre el que se ha hecho un retrato que es todo un ejemplo de cómo mantener y fomentar la devoción a los mártires- y una carmelita de la caridad –Ascensión de San José de Calasanz Lloret, asesinada con su hermano Salvador, escolapio- en la provincia de Valencia; un franciscano –Félix Gómez-Pinto– en Guadalajara y otro –Pascual Fortuño, quien profetizó su martirio y cómo habían de matarlo- en Castellón.
Se celebra también el aniversario del martirio en Kosice (Eslovaquia) en 1619 de los santos jesuitas Melchor Grodziecki (polaco), Istvan Pongracz (húngaro) y Marcos Krizevcanin (croata). En Rusia, la Iglesia ortodoxa ha glorificado a un mártir de 1931 (el monje sacerdote Moisés Kozhin) y otro de 1938 (el sacerdote Vladimiro Moshchansky).
Certificado del ayuntamiento de Carcagente en el que consta el asesinato de Pascual Torres.
Ocho mártires del siglo XX en España terminaron su pasión el 6 de septiembre de 1936: dos hijas de María Auxiliadora y un sacerdote franciscano en Barcelona, un agustino y un capuchino en Asturias, un laico de Carcagente (Valencia), donde la revolución precedió a la guerra en dos meses, un sacerdote secular –Diego Llorca Llopis– en la provincia de Alicante y otro en la de Tarragona.
Eduard Profittlich, mártir de Estonia bajo el comunismo soviético.
Eduard Profittlich, jesuita alemán residente en Estonia desde 1930, donde fue desde 1931 administrador apostólico y desde 1936 arzobispo de Tallin, secuestrado en 1941 por los soviéticos y condenado a muerte: murió en la prisión de Kirov el 22 de febrero de 1942. En Polonia, se conmemora el martirio del beato Miguel Czartoryski (1944). En Rusia, la Iglesia ortodoxa ha glorificado a un mártir de 1946: el archimandrita Serafín Shakhmut.
Mención del asesinato el 4 de septiembre de 1936 de un párroco en el Pinar de Lada.
Once de los asesinados el viernes 4 de septiembre de 1936 han sido beatificados como mártires del siglo XX en España: tres sacerdotes granadinos en Almería, un franciscano y un sacerdote diocesano –Fray Buenaventura Muñoz y Pedro Sánchez Barba– en la provincia de Murcia, un trinitario en la de Jaén, un sacerdote secular –Francisco Sendra– en la de Alicante, un capuchino en la de Valencia, un operario diocesano en la de Castellón, y en Asturias un marista y el seminarista Luis Prados, al que cosieron a balazos porque gritó ¡Viva Cristo! en vez de ¡Viva la República!
En Suiza, se conmemora el aniversario del martirio del beato sacerdote Nicolás Rusca (1618); en Francia, del beato Escipión Jerónimo Brigéat de Lambert (1794). En Rusia, la Iglesia ortodoxa ha glorificado a 14 mártires de este día, tres asesinados en 1918 (los sacerdotes Juan Boyarshinov y Alejo Naumov, más el obispo Macario Gnevushev) y 11 de 1937: el arzobispo Alejo Orlov; los obispos Juan Troyan y Teodoro Smirnov; los sacerdotes Gabriel Arkhangelsky, Miguel Lyubertsev, Teodoro Malyarovsky, Alejandro Ratkovskiy y Basilio Smirnov; más los monjes Jeroteo Glazkov, Juan Laba e Hilarión Tsurikov.
Vía férrea al sur de la partida La Plana de Denia, donde asesinaron y mutilaron al padre Plácido García.
Entre los asesinados el domingo 16 de agosto de 1936 hay 30 beatificados: 20 de ellos son franciscanos de Consuegra (Toledo) martirizados en Fuente el Fresno (Ciudad Real). Además hay uno de la misma orden -el padre Plácido García– en Dènia (Alicante); un hermano –Gabriel María de Benifayó– terciario capuchino y un sacerdote diocesano –Carmelo Sastre– en la provincia de Valencia; un diácono capuchino –Enrique de Almazora– en la de Castellón; un sacerdote mercedario –José Reñé Prenafeta– y un sacerdote capuchino en la de Barcelona; un sacerdote operario diocesano –Amadeu Monje Altés– en la de Tarragona; un claretiano –Sebastià Balcells Tonijuan– y un salesiano –Jaime Bonet Nadal– en la de Lleida; más un sacerdote secular, Antonio Rodríguez Blanco, en la de Córdoba.
En Japón se conmemora a los beatos Melchor Kumagai, martirizado en Yamaguchi (Hiroshima) en 1605, al franciscano español Juan de Santa Marta, martirizado en Kioto en 1618, y a Simón Bokusai Kiota, catequista, su esposa Magdalena, Tomás Gengoro, su esposa María y su hijo Jacobo (de 2 años), martirizados en Kokura en 1620; en Francia al beato Juan Bautista Ménestrel (1794); en Rusia, la Iglesia ortodoxa ha glorificado al diácono checo Vyacheslav Lukanin, martirizado en 1918, y al sacerdote Nicolás Pomerantsev, martirizado en 1938.
Testimonio de Miguel Torrens Roig sobre la identificación del cadáver de Irurita.
Hoy presento tres documentos interesantes sobre la guerra civil española: la condena a muerte de un religioso por la Generalitat de Catalunya, argumentando que había escondido a otros; una identificación del cadáver del obispo mártir Irurita y otra de que al obispo de Teruel lo quemaron vivo.
La condena a muerte (18 de noviembre de 1936, ejecutada el día 22) del superior de los carmelitas de Olot, Fernando Llobera Puigsech, se fundamenta en sus supuestas «actividades fascistas tendentes a sustraer la justicia revolucionaria a religiosos» (es decir, haberlos ocultado), según la sentencia (folio 42).
Testimonio de Miguel Torrens Roig sobre la identificación del cadáver de Irurita.
Sobre la identificación de Irurita, aporto esta declaración de Miguel Torrens Roig (folio 70) que no sé si ya era conocida, quien dice que la señora Tort identificó el cadáver «sin vacilación de ningún género».
Testimonio de Francisco Barba Badosa sobre el martirio de Anselmo Polanco.
Sobre el obispo mártir de Teruel, Anselmo Polanco, ya era conocido por la documentación del lugar de su asesinato, que no tenía heridas y por tanto fue quemado vivo, pero aquí se vuelve a afirmar por boca del coronel Francisco Barba Badosa, quien sin embargo no fue testigo de los hechos (folio 77).
Entre las personas asesinadas el lunes 27 de julio, han sido beatificadas 27. Se trata de 15 religiosos en la provincia de Barcelona, un sacerdote secular en Tarragona, un salesiano y un claretiano en Guadalajara, un paúl en Madrid -al que obligaron a pasear desnudo mientras le azotaban y al día siguiente de fusilado lo descuartizaron vivo-, otro sacerdote en Toledo, seis religiosos trinitarios en Alcázar de San Juan (Ciudad Real), y un carmelita en Pueblonuevo del Terrible (Córdoba).
Restos de una batería de artillería en la playa valenciana de El Saler.
Nueve mártires del siglo XX en España nacieron un 15 de julio: un sacerdote diocesano de Valencia, otro conquense y otro murciano, un sacerdote escolapio barcelonés, un laico cartagenero, un sacerdote franciscano vizcaíno, otro agustino leonés, un alumno de teología -también agustino- zamorano y un marista leridano.