Seis mártires del siglo XX español ya beatificados nacieron un 7 de enero; por orden de la fecha de martirio son: una mínima descalza de San Francisco de Paula de 71 años, un hermano de las Escuelas Cristianas de 23 asesinado en Griñón, un redentorista de 33, un dominico mexicano de 27, un sacerdote de 58 en Tarragona y otro hermano de las Escuelas Cristianas de 22.
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Cuatro mártires del siglo XX en España nacieron un 2 de enero: un claretiano de Xàtiva asesinado en Barbastro; un sacerdote diocesano en Mollerusa (Lleida), una hermanita de la caridad burgalesa y San Jaime Hilario, hermano de las Escuelas Cristianas.
La fiesta de San Esteban, inmediata a la Navidad, muestra la importancia del testimonio de los mártires, y que su muerte no resta nada a la alegría navideña. Por eso no es macabro recordar que también un mártir del siglo XX en España fue asesinado ese día, el lasaliano Jaime Mases Boncompte, al que quemaron vivo.
Además de un sacerdote paúl martirizado el 12 de diciembre de 1936, hay seis más nacidos en la fiesta de la Virgen de Guadalupe; entre ellos Magdalena Fradera Ferragut, asesinada junto con dos hermanas suyas (de sangre y en religión). Cuando sus familiares fueron a indagar lo sucedido con ellas, les respondió el responsable del comité de Sant Martí de Riudarenes (Girona): «No ha de quedar un solo sacerdote ni una sola monja».
De los asesinados el jueves 10 de diciembre de 1936 se ha beatificado al lasaliano Mariano Anel, mártir en Barcelona sobre el que trato en la fecha de su nacimiento (16 de junio), al sacerdote Gonzalo Viñes Masip, de Xàtiva (Valencia), y al novicio trapense Emérico (fray Marcelino) Martín Rubio en Santander.
De los 13 beatos del 9 de diciembre de 1936, 11 murieron en el Picadero de Paterna (cinco sacerdotes salesianos, cinco Hijas de la Caridad mártires con una seglar que convivía con ellas), otro era un escolapio muerto en la misma provincia y el último un lasaliano en Barcelona.
El 2 de diciembre de 1936 es la fecha de muerte de un mártir: el lasaliano Francisco del Valle Villar (hermano León Justino), de 30 años, que llevaba cinco años de profesor en Manresa cuando estalló la guerra, al que mataron tras encontrarle el libro La imitación de Cristo.
De los 74 beatificados del día 30 de noviembre, 68 murieron en Paracuellos de Jarama, hacia donde hubo sacas de las prisiones de San Antón y Ventas. Los otros seis eran dos monjes de Montserrat, un dominico y un paúl en Barcelona, más una seglar en la provincia de Valencia y un capuchino en la de Alicante.
De los 53 mártires del 28 de noviembre, uno fue asesinado en Paterna (Valencia), otro en Vicálvaro (Madrid), y 51 en Paracuellos junto con Pedro Muñoz Seca en la «primera» saca de Carrillo. Muñoz Seca es uno de los 16 seglares de la Causa de canonización de Eduardo Ardiaca y 43 compañeros de la diócesis de Alcalá, introducida el 12 de noviembre de 2016; entre los laicos está también el político Ricardo de la Cierva (hermano del inventor del autogiro y padre del historiador). Sobre el asesinato del dramaturgo han escrito recientemente Manuel Ortega y sobre Paracuellos Julián Herrero con datos de José Manuel de Ezpeleta. Entre las historias de tantos mártires de Paracuellos se publicó ese día la de Juan Bautista Arnau, adorador nocturno emigrado desde Ulldecona (Tarragona) y que había prosperado como óptico en Madrid.
Dos lasalianos, un carmelita de la antigua observancia y un sacerdote de la diócesis de Almería son los cuatro mártires del siglo XX en España que terminaron su pasión el 22 de noviembre de 1936. Los dos primeros fueron detenidos por visitar y animar a otros religiosos refugiados en casas de amigos.
Además se conmemora el 22 de noviembre a la santa romana Cecilia (230); en Turquía el martirio del beato franciscano Salvador Lilli y siete compañeros armenios (1895); en México al sacerdote san Pedro Esqueda Ramírez (1927).

En Rusia, la Iglesia ortodoxa conmemora en esta fecha a 11 mártires de 1937: el obispo Parfenio Bryanskikh, el diácono José Schensnovich, el monje sacerdote Alejo Zadvornov, los arciprestes Pablo Ansimov, Néstor Panin, Demetrio Rusinov, Ilya Rylko y Teodoro Chichkanov, más los sacerdotes Víctor Klimov, Constantino Nemeshayev y Constantino Cherepanov.