El 20 de julio de 1936 es el primer día posterior al estallido de la guerra civil española en el que se producen martirios reconocidos ya como tales por la Iglesia. En concreto, se ha beatificado hasta el momento a nueve religiosos asesinados ese día: tres carmelitas descalzos en Barcelona; dos dominicos más dos hermanas de la Caridad y un lasaliano en Madrid, y un salesiano en Sevilla.