El Tren de la Muerte y el martirio del obispo de Jaén La matanza del Tren de la Muerte, el 12 de agosto de 1936, fue el más numeroso fusilamiento público de civiles en la Guerra Civil Española


Nueve mártires del siglo XX en España terminaron su pasión el viernes 25 de septiembre de 1936: dos salesianos –Tomás Gil y Juan Codera– y un benedictino -el padre José Antón– en Madrid, dos pasionistas -el padre Juan Pedro de San Antonio y el hermano Pablo María de San José– y un marianista –Jesús Hita Miranda– en la provincia de Ciudad Real, un marista –Luis Fermín Huerta– preso en el barco Cabo Quilates, en Bilbao, un laico almeriense –Rafael Calatrava– y un sacerdote claretiano –José Capdevila– en Barcelona.

En Jaén y la orden trinitaria se celebra además al beato Marcos Criado (1569). En Rusia, la Iglesia ortodoxa ha glorificado a cuatro mártires de este día de 1937: dos arciprestes (Nicolás Zhitov y Teodoro Lebedev), un sacerdote (Juan Prudentov) y un laico (Alejo Voroshin).
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Iban a la muerte con la sonrisa en los labios y perdonando a sus asesinos Un testigo de la ejecución de tres claretianos en la prisión de Lérida atestiguó que fueron al martirio con la sonrisa en los labios y perdonando


Entre los 42 beatificados del día de Santiago de 1936, hay nueve claretianos martirizados en Lérida o Barcelona, cinco hermanos de las Escuelas Cristianas (La Salle) y dos carmelitas descalzos, ejecutados en Montcada i Reixac, cuyo cementerio terminará por ser el lugar más frecuentado para las ejecuciones extrajudiciales en esa provincia. Fuera de Cataluña, mataron al sacerdote escolapio de 67 años Dionisio María de Santa Bárbara Pamplona Polo en Monzón (Huesca), conocido como “el beato escolapio de Calamocha”. Otro grupo de cinco asesinados provenía del convento de Agustinos Recoletos de Motril (Granada). La fiesta del patrón de España vio la muerte de otros 20 beatos:
-En Talavera de la Reina (Toledo), un sacerdote y tres hermanos hospitalarios.
-Tres pasionistas de Daimiel en Urda (Toledo).
-Cuatro dominicos en Algodor (Madrid) y uno en la capital.
-Tres mercedarios en Lérida.
-Dos carmelitas descalzos y un sacerdote secular en la provincia de Tarragona.
-Dos monjes de Montserrat en la de Barcelona.

En Polonia, se celebra el aniversario de la muerte martirial de la beata María Teresa Kowalska (1941).
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No puedo apartar de mi mente a aquel joven sacerdote que yo maté Entre los 40 mártires asesinados el 23 de julio de 1936 está el joven sacerdote menorquín Juan Huguet, cuyo heroísmo reconocía su mismo asesino


Llegados al jueves 23 de julio de 1936, nos encontramos con 40 beatos cuyas muertes se produjeron en dos matanzas de religiosos pasionistas del convento de Daimiel (Ciudad Real) ocurridas en Carabanchel Bajo (nueve) y Manzanares (Ciudad Real, seis); con las matanzas en Barcelona de nueve religiosas Mínimas Descalzas junto a una seglar en Can Boada, y de los conocidos como mártires del Coll (ocho: cuatro misioneros de los Sagrados Corazones, la mujer que los refugió, dos franciscanas Hijas de la Misericordia y una teresiana); dos asesinatos en una misma calle de Toledo y otros cuatro casos individuales, entre los que se cuenta un joven sacerdote secular menorquín.
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