Perdonó a sus asesinos, que luego expulsaron de casa a su octogenaria madre El sacerdote Juan Ventura, de 61 años, cuando le fusilaban pidió permiso para hablar y perdonó a sus asesinos, que luego saquearon su casa

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Tres beatos hay entre los asesinados el jueves 17 de septiembre de 1936: un laico -el ferroviario Álvaro Santos Cejudo– en Ciudad Real, un terciario capuchino –Timoteo Valero– en Madrid y un sacerdote secular en Castellón.
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Confesó ser sacerdote y en el acto empezaron a maltratarlo El capuchino Josep de Calella estaba escondido y en un registro confesó ser sacerdote, lo que bastó para que lo maltrataran, arrestaran y fusilaran

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Cuatro son las personas asesinadas el miércoles 9 de septiembre de 1936 que han sido beatificadas: el seminarista salesiano Teódulo González Fernández en Madrid, el laico Ismael Escrihuela Esteve en Valencia, un sacerdote capuchino en Barcelona y un sacerdote diocesano almeriense.
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No os venguéis, dijo, antes de que le amputaran miembros y le sacaran los ojos Antes del simulacro de juicio y del martirio, el párroco de Conesa dijo a su madre: No lloréis mi muerte, no os venguéis

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Ocho de las personas asesinadas el 6 de septiembre de 1936 han sido beatificadas: dos hijas de María Auxiliadora y un sacerdote franciscano en Barcelona, un agustino y un capuchino en Asturias, un laico de Carcagente (Valencia), donde la revolución precedió a la guerra en dos meses, un sacerdote secular –Diego Llorca Llopis– en la provincia de Alicante y otro en la de Tarragona.
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Si me matan, os pido que los perdonéis de todo corazón Al padre Josep Camí lo arrastraron atado a un coche, lo tirotearon y atropellaron; él pidió perdonar de todo corazón a sus asesinos

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Dos mártires asesinados durante la guerra civil nacieron un 5 de septiembre: el sacerdote secular leridano Josep Camí, que era novicio trapense, el sacerdote capuchino Eugenio Sanz-Orozco Mortera (padre José María de Manila, por haber nacido en la capital filipina), asesinado a la edad de 55 años en el madrileño Cuartel de la Montaña el 17 de agosto de 1936 y beatificado en 2013; biografiado en el aniversario de su martirio). También es el aniversario de la beatificación de tres religiosas de san José en Girona, el 5 de septiembre de 2015. Continuar leyendoSi me matan, os pido que los perdonéis de todo corazón Al padre Josep Camí lo arrastraron atado a un coche, lo tirotearon y atropellaron; él pidió perdonar de todo corazón a sus asesinos

Arrojados vivos a un pozo minero y rematados con dinamita El marista hermano José de Arimatea y otros presos fueron arrojados con las manos atadas a un pozo minero, donde los remataron con dinamita

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Diez de los asesinados el viernes 4 de septiembre de 1936 han sido beatificados: tres sacerdotes granadinos en Almería, un franciscano y un sacerdote diocesano –Fray Buenaventura Muñoz y Pedro Sánchez Barba– en la provincia de Murcia, un trinitario en la de Jaén, un sacerdote secular –Francisco Sendra– en la de Alicante, un capuchino en la de Valencia, un operario diocesano en la de Castellón y un marista en Asturias.
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Se adelantó al gesto de Kolbe, cambiándose por un sacerdote enfermo El rector del seminario de Málaga anticipó el gesto de Kolbe, al ofrecerse en lugar de otro sacerdote

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De las personas asesinadas el lunes 31 de agosto han sido beatificadas 28: 18 de los 27 mártires hasta ahora beatificados del Pozo de la Lagarta en Tabernas (Almería), más otro sacerdote de la misma provincia; cinco dominicos y un capuchino en Asturias; y dos salesianos –Félix Paco Escartín y Tomás Alonso– más un sacerdote diocesano en Málaga.
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A diario le amenazaban: Aquí hay un cura. Hay que matarlo En casa del sacerdote almeriense Domingo Campoy aparecía a diario una amenaza pintada con tiza: Aquí hay un cura. Hay que matarlo

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Entre los asesinados el 30 de agosto de 1936, han sido beatificados 21: los obispos de Almería y Guadix (Granada) –Diego Ventaja y Manuel Medina– y otras doce personas martirizadas en Enix y Tabernas (Almería); en la provincia de Madrid dos salesianos –Germán Martín y Dionisio Ullívarri-; en Bilbao el sacerdote terciario capuchino Vicente Cabanes —primer mártir en el País Vasco—, otro -el padre Joaquín de Albocácer– en la provincia de Castellón, un capuchino más en Barcelona y dos religiosas de San José en Xeresa (Valencia).
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Fusilaron a los otros. A él lo echaron vivo a un horno de cal encendido Al laico Arturo Ros lo echaron vivo a un horno de cal encendido el mismo día en que a un sacerdote lo arrojaron a las calderas del acorazado Jaime I

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Entre los asesinados el viernes 28 de agosto de 1936 han sido beatificados 35: 15 benedictinos del Pueyo, en Barbastro; seis lasalianos -los hermanos Agapito Modesto, Elías Paulino, Daniel Antonino, Jacint Jordi, Eladio Vicente y Anselmo Fèlix (víctimas, con el párroco de Cambrils, Isidre Fàbregas Gils, de una saca del barco Río Segre)- más otro sacerdote secular en la provincia de Tarragona y uno de la misma diócesis en la provincia de Lleida; en la de Valencia dos laicosJuan Bautista Faubel y Arturo Ros, a quien echaron a un horno de cal encendido- y un sacerdote capuchino; en Almería tres sacerdotes diocesanos; en Barcelona dos religiosos hospitalariosServiliano Solá Jiménez (hermano Luis Beltrán) y Alejandro (hermano Mauricio) Íñiguez de Heredia Alzola-; un sacerdote diocesano en la provincia de Albacete, otro en la de Jaén y otro en la de Ávila.
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A sus verdugos: Os perdono a todos, no sabéis el bien que me vais a hacer El capuchino padre Pedro de Benisa murió perdonando y agradeciendo a sus asesinos: "no sabéis el bien que me vais a hacer"

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Entre los asesinados el jueves 27 de agosto de 1936 han sido beatificados diez: dos dominicos –José María López Carrillo y Pedro Ibáñez Alonso, que habían sido misioneros en China– y un capuchino –Quirino Díez del Blanco (padre Gregorio de La Mata)– en Madrid; otro sacerdote de la misma congregación en Dènia (Alicante); dos sacerdotes diocesanos en la provincia de Valencia; un sacerdote agustino –Florencio Alonso Ruiz-, un paúl en Asturias, un marista –Casimiro González García (el hermano Crisanto)- en la provincia de Lleida y una religiosa de San José en Barcelona.
Esta es la de beatificación más cercana, el 5 de septiembre de 2015 en Girona junto con otras dos religiosas de su congregación que fueron asesinadas el 30 de agosto. La hermana Facunda (Catalina Margenat Roura) estaba visitando un enfermo cuando su convento barcelonés fue asaltado, así que permaneció refugiada con una familia, hasta que la portera la delató. Al marchar hacia el martirio, se despidió amablemente de su delatora. En tiempo de persecución había comentado: “¡quisiera dar la vida para que se conviertan estos asesinos que van contra Dios y la Iglesia! Hermanas, recemos por su conversión” (más en la biografía de su congregación y en Wiki Martyres).
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Salvó a la señora que la refugiaba, diciendo: dejadla, la única monja soy yo Sor María de los Ángeles Ginard dijo a los milicianos en la casa donde se escondía: esta señora no es monja, dejadla, la única monja soy yo

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Ocho de los asesinados el miércoles 26 de agosto de 1936 han sido beatificados: tres lasalianos del buque Río Segre en Tarragona; en Madrid, una religiosa celadora del culto eucarístico, un marista –el hermano Luis Alfonso– y un capuchino –fray Saturnino de Bilbao-, más en Barcelona el salesiano Félix Vivet y en Belinchón (Cuenca) un sacerdote diocesano almeriense.
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