Cinco mártires del siglo XX en España nacieron un 25 de marzo: un párroco tarraconense, un capuchino leonés, una escolapia cordobesa, un franciscano alavés y un laico valenciano. Además, hoy es aniversario de la beatificación en Roquetas de Mar (Almería, 2017) de 115 mártires, sacerdotes seculares en su mayoría, salvo tres religiosos y veinte laicos, entre ellos dos mujeres, y una de ellas la primera gitana que sube a los altares, a la que bien puede llamarse mártir del rezo del Santo Rosario. En la homilía el cardenal Amato afirmó que «el cristianismo se opone a toda forma de prevaricación y violencia», que «los mártires son héroes de la Iglesia y de la Humanidad», y que también hoy día «la persecución trata de desacreditar la herencia cristiana».
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Cinco religiosos; un marista, un paúl, un claretiano, un capuchino y un trapense son los mártires del siglo XX en España nacidos un 24 de marzo. Este día se celebra además la fiesta del beato Óscar Romero, primer obispo mártir de América. Añado también un relato sobre los sacerdotes que murieron a bordo del Titanic.
Dos mártires del siglo XX en España nacieron un 21 de marzo: un capuchino y un lasaliano, ambos nacidos y muertos en las mismas provincias (Girona y Tarragona), beatificados en 2013.
Seis mártires del siglo XX en España nacieron un 7 de marzo: un hospitalario navarro, un dominico barcelonés, un salesiano burgalés, un capuchino valenciano, una adoratriz madrileña y otra castellonense. Además, es el anivesario de la beatificación de siete agustinos y un sacerdote diocesano de Motril (Granada), que celebró Juan Pablo II el 7 de marzo de 1999, junto con la de Nicolás Barré y Ana Schäffer.
Con la beatificación el 26 de febrero de 2022 de 16 mártires del siglo XX en Granada, asciende a 2.069 el número de santos (11) y beatos (el resto) reconocidos por la Iglesia católica entre las víctimas de la persecución religiosa durante la Revolución Española (1934-1939). La causa granadina incluye al nuevo beato Cayetano Giménez Martín (arcipreste de Loja) y otros 15 varones, de ellos 12 sacerdotes, dos seminaristas y un laico (José Muñoz Calvo, presidente de Acción Católica en Alhama de Granada). Tres de los sacerdotes trabajaron durante muchos años en Argentina. Pueden leerse aquí las biografías distribuidas por Hispania Martyr y en este excel se resumen los datos de todos los mártires. El lema de la beatificación es «tu gracia vale más que la vida».
Seis mártires del siglo XX en España nacieron un 26 de febrero: un carmelita granadino, un capuchino leonés, un lasaliano castellonense, un marista burgalés, un sacerdote diocesano de Valencia y un agustino de Palencia.
Nueve mártires del siglo XX en España nacieron un 24 de febrero: un hospitalario navarro y otro soriano, un franciscano palentino, tres capuchinos de Granada, Málaga y Valencia, un sacerdote mercedario turolense, un salesiano guipuzcoano y un cooperador claretiano de Lleida.
Cinco mártires de la Revolución Española nacieron un 19 de febrero: un claretiano cacereño, un capuchino leonés -uno de los seis mártires entre un centenar de asesinados en Gijón-, un laico ferroviario manchego –Álvaro Santos Cejudo-, un dominico asturiano y una Hermana de la Caridad vasca.
Un capuchino mártir -fray Federico de Berga- fue asesinado en Barcelona el 17 de febrero de 1937. El día anterior, había sido apresado por milicianos de la UGT, según la biografía publicada antes de la beatificación de 26 capuchinos el 21 de noviembre de 2015. Además, otros 11 mártires del siglo XX en España nacieron un 17 de febrero: dos pasionistas y el superior provincial de esa congregación -navarros los primeros y cacereño el último-, un salesiano ilerdense, un marianista guipuzcoano, un carmelita pontevedrés, el párroco de Turís (Valencia), una hermana de la Doctrina Cristiana barcelonesa, un escolapio valenciano y dos dominicos (uno leonés y otro asturiano).
El superior de los pasionistas
Vicente (Nicéforo de Jesús y María) Díez Tejerina, sacerdote y superior provincial de los pasionistas, había nacido en Herreruela (Cáceres) en 1893 (tenía 43 años), fue asesinado en Manzanares (Ciudad Real) el 23 de julio de 1936 y beatificado en 1989 con 25 compañeros. Su historia la resumí en el post del 3 de febrero.
En vez del Padrenuestro, gritad: ¡viva el comunismo!
Antonio Enrique Canut Isús, sacerdote salesiano de la comunidad de Ronda (Málaga), había nacido en Llessui (Lleida) en 1874 (tenía 62 años), fue asesinado el 24 de julio de 1936 en la misma ciudad y beatificado en 2007 con otros 72 salesianos.
En Ronda habían quemado el 19 de julio la iglesia de los Descalzos y el día 20 otras 14. Los salesianos del colegio El Castillo fueron respetados incluso a mediodía del 21, cuando los milicianos armados hicieron un primer registro. El día 23 fue más duro, y cada salesiano fue cacheado entre insultos y blasfemias. Conminado a decir dónde escondía armas, el director –Antonio Dionisio Torrero Luque, era el mayor de los 10 hijos de un zapatero cordobés, profesó en 1907, fue ordenado sacerdote en 1913- contestó: Disparadme si queréis, pero sabed que matáis a un inocente.
En el saqueo consiguiente, quemaron ornamentos e imágenes, y profanaron la Eucaristía. El día 24, concentraron a todos los salesianos en el cuarto del portero mientras volvían a registrar concienzudamente. Hacia la una los expulsaron del colegio, y mientras recogían sus cosas les conminaban:
– Ahora en vez de tantos Padrenuestros, gritad con nosotros y bien fuerte ¡Viva el comunismo libertario!
Torrero estaba emocionado hasta el punto de no poder despedirse mientras se abrazaban:
– Bueno, adiós hijitos. Hasta el…
Cuatro milicianos condujeron a Torrero y al más anciano de los salesianos, Enrique Canut, a casa de José Furest, cooperador salesiano que a los pocos días sería también asesinado. Torrero saludó allí a un amigo médico: “Apriete fuerte, que está abrazando a un mártir”. Al atardecer, varios milicianos se llevaron a los salesianos, prometiendo: “estén tranquilos, que no les pasará nada malo”. Salieron hacia el barrio de san Francisco, subiendo la calle Cuesta de las Imágenes. Enrique Canut, anciano, veía poco, y Antonio Torrero, que sufría de hemiplejia, tampoco podía andar de prisa. Ambos cayeron varias veces. En el Huerto del Gómez, los milicianos discutieron y ataron con alambres las manos de los presos. Después, uno detrás del otro, los fusilaron entre los peñascos del lugar llamado Corral de los Potros. Las últimas palabras de Torrero fueron: “Perdónales, Señor, porque no saben lo que hacen”. Los cadáveres quedaron 24 horas en el campo. El médico que hizo la autopsia declaró en el proceso de beatificación:
“El Padre Torrero tenía su sonrisa habitual. Por las heridas hinchadas, con rasguños y pérdida de piel, por las ropas llenas de polvo, se deducía que los habían arrastrado antes de expirar. Los presentes en la autopsia decían que los mártires los habían perdonado”.
Felipe de Jesús Munárriz Azcona es uno de los siete mártires del siglo XX en España que nacieron un 4 de febrero. También es una de las 13 personas con cuyo sacrificio quiso satisfacer su sed de sangre un grupo de milicianos de Ginestar (Tarragona). En total, 245 presos fueron ejecutados en Barbastro durante la revolución.
Antes de hablar de los mártires del siglo XX en España, y aprovechando la fiesta de un mártir oriental como San Blas de Sebaste -Armenia entonces, hoy Turquía-, quiero dejar un link al hallazgo de cruces y nombres de mártires cristianos esculpidos en piedra a lo largo de un kilómetro en Jabal Kawkab («la montaña de la estrella»), en Hima, emirato de Najran, al sur de Arabia Saudita. Ya en agosto de 2014 el arqueólogo francés Frédéric Imbert había señalado que estas inscripciones datadas hacia el año 470 eran las más antiguas en escritura árabe-nabatea.
Hay siete mártires del siglo XX en España nacidos un 3 de febrero: un pasionista de Daimiel navarro, un carmelita descalzo gerundense y otro terciario de la enseñanza ilerdense, un capuchino y una carmelita de la Caridad valencianos, un dominico tarraconense y un salesiano santanderino.