Dos mártires ya beatificados fueron asesinados el 9 de noviembre de 1936: el salesiano Francisco José Martín López, detenido en Madrid cuando ni siquiera había sublevación, y la religiosa cisterciense María de la Salud (madre María Micaela) Baldoví Trull, fundadora del Monasterio Fons Salutis en Algemesí (Valencia), que expresó su deseo de morir gritando ¡Viva Cristo Rey!
En las islas británicas, se conmemora el martirio del beato sacerdote Jorge Napper (1610); en Polonia, el del beato sacerdote Enrique Hlebowicz, mártir a manos de los nazis (1941). En Rusia, la Iglesia ortodoxa ha glorificado como mártir al abad Sergio Chernukhin (1942).